Si pusiste tu precio por hora “mirando lo que cobran otros”, hay muchas probabilidades de que estés perdiendo dinero en cada trabajo. Calcular bien tu precio/hora no es cuestión de intuición: es una cuenta que puedes hacer hoy y que cambiará cómo presupuestas.
Por qué tu precio por hora real es más alto de lo que crees
El error más común es dividir lo que quieres ganar entre las horas del mes y ya. El problema: no todas tus horas son facturables. Dedicas tiempo a presupuestar, desplazarte, cobrar, contestar mensajes y gestionar papeleo. Ese tiempo no lo factura nadie, pero tienes que vivir de él.
Si no lo repartes en tu precio, estás regalando media jornada.
Los números que tienes que sumar
Para calcular un precio/hora que te haga rentable, necesitas cuatro datos:
- Cuánto quieres ganar al año (tu sueldo objetivo, limpio).
- Tus gastos anuales: cuota de autónomo, seguros, herramientas, vehículo, gestoría, software.
- Impuestos: IRPF e IVA que no son tuyos aunque pasen por tu cuenta.
- Tus horas facturables reales al año: casi nunca son 8 al día × 5 días. Entre vacaciones, gestión y huecos, muchos autónomos facturan la mitad.
La cuenta, paso a paso
Precio/hora = (Sueldo deseado + Gastos anuales) ÷ Horas facturables al año
Un ejemplo sencillo:
| Dato | Valor |
|---|---|
| Sueldo deseado (neto/año) | 24.000 € |
| Gastos anuales | 9.000 € |
| Horas facturables al año | 1.100 h |
| Precio/hora mínimo | 30 €/h |
Ese es tu suelo: por debajo, pierdes. A partir de ahí sumas margen según la dificultad, la urgencia o el valor que aportas.
De la hora al presupuesto
Saber tu precio/hora no sirve de nada si luego presupuestas “a bulto”. Lleva ese número a cada partida: horas estimadas × tu precio/hora + materiales + margen. Así cada presupuesto sale rentable por diseño, no por suerte.
Si quieres repasar cómo estructurar esas partidas, lo tienes en cómo hacer un presupuesto paso a paso.
No compitas solo por precio
Una vez tienes tu número, defiéndelo. Bajar el precio para ganar un trabajo suele salir caro. Es mejor justificar tu valor, como vimos en cómo defender el precio de tu presupuesto.
Conclusión
Tu precio por hora no es lo que cobran otros: es lo que tú necesitas para vivir y que el negocio salga rentable. Haz la cuenta una vez, úsala en cada presupuesto y deja de trabajar gratis sin darte cuenta.



